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Presentación y Discusión de un caso clínico
del HIEMI
de una atleta marplatense
Arritmia ventricular en deportista
Coordinador: Roberto
M. Peidro (Fundación Favaloro)
Panelistas: ANTONIO BAYES DE LUNA(Presidente de la
Sociedad y Federación Internacional de Cardiología. Jefe de Cardiología.
Fundació de Gestió Sanitaria de l'Hóspital de la Santa Creu I Sant Pau.
Hospital Universitario de la UAB, Barcelona España). GIOVANI CASELLI
(Jefe
del Departamento de Cardiología del Comité Olímpico Nacional Italiano. Roma,
Italia).DANIEL DASSO (Médico de Planta de la Sección
Electrocardiología del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de
la Fundación Favaloro). MARCELO ELIZARI (Jefe de Cardiología del
Hospital Ramos Mejía, Buenos Aires). RICARDO PESCE (Jefe de la Sección
Electrocardiología del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de
la Fundación Favaloro). LUIS DOMINGO SUAREZ
(Jefe del Departamento de
Investigación Clínica de la Fundación Favaloro)con
quienes el coordinador tuvo entrevistas
personales. Las
opiniones fueron transcriptas en forma individual, por lo que cada profesional
ignoraba los comentarios de los demás.

Paciente de 13 años de edad,
sexo femenino, sin antecedentes cardiovasculares personales ni familiares.
Padres fallecidos por intoxicación con monóxido de carbono. Practica atletismo
y es campeona regional de velocidad en 60 metros, salto en alto y salto en
largo.
Se le realizó
electrocardiograma de rutina, observándose ritmo sinusal y ondas T
negativas en DII, DIII, AVF y de V3
a V6. Se detectó taquicardia ventricular no sostenida (TVNS)
en forma repetitiva con una frecuencia menor a 150 latidos por
minuto, con imagen de bloqueo de rama derecha y eje de hemibloqueo anterior
izquierdo. En algunos latidos pudo obsevarse captura ventriculoauricular.
La paciente, asintomática y con
un exámen físico normal, concurrió a la consulta. Se le solicitaron exámenes
de laboratorio de rutina, así como iconograma plasmático, valoración de
hormonas tiroideas y parasitológico de materia fecal, que fueron normales.
Durante un monitoreo Holter de
24 horas se observó TVNS en forma incesante (más de 50% del tiempo de
monitoreo), con escasos latidos sinusales intermedios, que persistió (y por
momentos se incrementó) durante el reposo nocturno y disminuyó su incidencia
ante períodos de taquicardia sinusal.
Se le realizaron tres pruebas
ergométricas: la primera en forma convencional, con protocolo de Bruce, la
siguiente con goteo de isoproterenol y la última agregando ecocardiograma (eco
estrés). En los tres casos la arritmia desapareció al alcanzar una frecuencia
sinusal de 130 por minuto.
El ecocardiograma mostró
diámetros de cavidades normales con función sitólica y diastólica normal,
tanto del ventrículo derecho como del izquierdo. El ecocardiograma de ejercicio
no se observaron trastornos de motilidad parietal. Se efectuó resonancia
magnética nuclear cardíaca con resultado normal. El electrocardiograma de
señal promediada presentó valores normales en el dominio del tiempo y de la
frecuencia.
Se llevó a cabo un estudio
electrofisiológico con tiempo de recuperación del nódulo sinusal y de
conducción aurioventricular normales. No se desencadenó taquicardia
ventricular sostenida con protocolo agresivo, con tres extraestímulos, con dos
longitudes de ciclo, desde punta y tracto de salida de ventrículo derecho. La
estimulación se hizo sin y con infusión de isoprotenerol.
Se detectaron varios focos de
origen de TVNS procedentes del ventrículo izquierdo. Se intentó la
ablación por radiofrecuencia de tales focos con resultado no exitoso.
Durante un pperíodo de la
evolución se indicó tratamiento con atenolol, observándose en un monitoreo
Holter posterior que la TV era casi permanente, con disminución franca de los
latidos sinusales.
Interrogantes:
Aclaración: los
datos precedentes fueron los únicos presentados a los comentadores. Han sido
enviados por correspondencia a los médicos intervinientes (a excepción del Dr.
Giovanni Caselli y los profesionales de la Fundación Favaloro, con quienes el
coordinador tuvo entrevistas personales). Las opiniones fueron transcriptas en
forma individual, por lo que cada profesional ignoraba los comentarios de los
demás.
Dr. Peidro:
se trata de una paciente asintomática
y sin cardiopatía demostrable por los métodos utilizados, que presenta una
arritmia ventricular compleja que desaparece con el ejercicio. Si bien se ha
descripto un excelente pronóstico en sujetos con taquiarritmias ventriculares
sin cardiopatía estructural, la decisión de permitir la práctica deportiva en
este tipo de pacientes, es discutida en forma permanente. En primer lugar, es
necesario plantearse hasta donde llegar con los métodos de diagnósticos y si
es posible afirmar que la paciente no tiene cardiopatía. Por otra parte, se
debería considerar que la valoración de pacientes con arritmias ventriculares
que realizan ejercicio físico de alta intensidad debe incluir métodos que
permitan estimular en forma agresiva la aparición de la arritmia, tal como la
realización de la prueba de ejercicio con goteo de isoprotenerol. En esta
paciente la sola taquicardia sinusal (130 por minuto) llevó a la desaparición
de la arritmia.
Los consensos realizados en relación con la recomendación
de practicar deportes competitivos en atletas con arritmias ventriculares no son
demasiados específicos como para tomar una decisión concreta en este caso. La
conferencia de Bethesda de 1994 reparte responsabilidades entre médico y el
atleta al dar el concepto de que, si bien el pronóstico es bueno en este tipo
de pacientes, el desconocimiento de la real dimensión del problema impide
garantizar una excelente evolución ante la práctica de deportes competitivos.
El COCIS 95 (Comitato organizzativo cardiológico per l'idoneita
allo sport) atribuye una responsabilidad directa del médico en la
decisión de permitir o no la práctica deportiva y ofrecer una guía
diagnóstica para elestudio de arritmias en atletas (que ha sido seguida en el
caso presentado). Tal vez la mayor "permisividad"de los especialistas
americanos en relación con los italianos se relaciones con aspectos legales, ya
que en Italia existen leyes más estrictas respecto de los "permisos
médicos"para realizar deportes competitivos.
La conducta respecto de este caso en particular fué no
autorizar la práctica competitiva (al menos por el momento) ya que la
dedicación a una vida donde la competencia permanente es la regla que podría
llevar a un estrés psicofísico crónico e intenso, situación ante la cual se
desconocen las consecuencias. De cualquier modo, es necesario reconocer que esta
decisión fué tomada sin tener la certeza abdsoluta sobre los beneficios de la misma. Se
indicó un seguimiento estricto, con estudios periódicos, ante la posibilidad
de un cambio en sus características (empeoramiento o desaparición de la
arritmia) o un eventual desarrollo de alteraciones miocárdicas, producto de la
hemodinamia alterada por la arritmia casi permanente.
En relación con el tratamiento, se indicaron, sobre una base
empírica, betabloqueantes a bajas dosis, observándose que las taquicardias
ventriculares más frecuentes, con solo escasos latidos sinusales intermedios.
Por tal motivo se suspendió el tratamiento y en estos momentos está sin
medicación. La opinión de reconocidos especialistas nacionales y extranjeros
se transcribe a continuación.
Dr. Bayes de Luna: está claro que se trata de una
taquicardia ventricular idiopática en la que ha fracasado el intento de
ablación.
Recientemente ha publicado el Dr. Mendoza -de Caracas-, que
taquicardias de este tipo pueden mejorar con dosis altas de prednisona
(50 mg/día durante 8-10 días) disminuyendo paulatinamente la dósis hasta la
supresión del tratamiento al mes de iniciado. Yo creo que sería un buen caso
para intentarlo. Si a pesar de esto continuara con la taquicardia, no teniendo
la paciente ningun signo de cardiopatía, con arritmias que desaparecen con el
esfuerzo y sin potenciales tardíos positivos, creo que podría hacer deporte
de competición, pero con controles muy rigurosos y seriados.
Me llama la atención el en electrocar-diograma la presencia
de ondas T negativas de V4 a V6. Está claro que podría tratarse de un caso de
T negativa por memoria eléctrica, pero me gustaría saber qué es lo que en
realidad ocurre. Si no se tratara de un caso de memoria eléctrica, debería
descartarse una miocardiopatía (miocarditis) y para ello podría realizarse un
estudio de antimiosina.
Dr. Caselli:
es un caso muy interesante donde
las conductas a seguir pueden ser ampliamente discutidas. Considero que la
paciente fué correcta y rigurosamente estudiada. Habitualmente realizamos ese
esquema de exámenes en los casos de atletas con arritmias y somos muy agresivos
en el intento de desencadenar arritmias más severas. Es así, por ejemplo,
que en los atletas con prolapso mitral y extrasístoles en reposo indicamos
pruebas de ejercicios bajo efecto de isoproterenol antes de recomendar la
práctica de deportes competitivos de alto rendimiento.
Si bien en este caso no se ha podido demostrar una
cardiopatía orgánica de base y la arritmia es asintomática, no supera los 150
latidos por minuto y desaparece con el ejercicio , creo que la presencia de TVNS
en forma casi permanente (más de 50% del día en el estudio Holter) podría
desencadenar con el tiempo una taquimiocardiopatía.
Ante esta posibilidad considero que no debería permitirse la
práctica de deportes de alta competencia. Por otra parte, creo conveniente la
institución de tratamiento farmacológico de la arritmia. No descarto la
posibilidad de un nuevo intento de ablación de los focos descriptos (a criterio
del electrofisiólogo). Hemos tenido un caso similar en Italia, aunque al
realizar el estudio electrofisiológico se detectó un solo foco de origen de la
taquicardia, que fué ablacionado con éxito, desarrollando el atleta una vida
deportiva intensa después del procedimiento.
Dr. Dasso: a partir del exámen semiológico y los
resultados de los estudios realizados todo parece indicar que la paciente es portadora de una taquicardia ventricular idiopática,
originada en el ventrículo izquierdo. Quizás el único hallazgo discordante es
la repuesta al ejercicio, dado que las TV idiopáticas habitualmente son
exacerbadas por la estimulación adrenérgica.
Debido a que estas taquicardias tienen buen pronóstico,
más aún cuando no se acompañan de síntomas mayores, no son sostenidas y
presentan un comportamiento benigno con el esfuerzo, estimo que la paciente
no debe ser medicada y puede realizar actividad física con estrictos controles
periódicos.
Dr. Elizari: la paciente presenta arritmia
ventricular en un corazón "aparentemente normal".Lamentablemente no
se efectuó biopsia endomiocárdica después del estudio electrofísico o del
intento de ablación.
El mecanismo de su arritmia ventricular responde a una
alteración del automatismo. Esto puede ser postulado por la variacion de las
ligaduras de los latidos ectópicos, la presencia de algunos latidos de fusión
y su gran irregularidad. La periodicidad de los QRS ectópicos que se observan
en el registro obtenido bajo el efecto del atenolol sugiere la posibilidad de
bloqueo de salida (tipo Wenckebach) del ritmo ventricular desde el foco (o
focos) al miocardio adyacente. Se observan frecuentes periodicidades 3:2, 4:3,
6:5, etc. La mayoría de los latidos eptópicos ventriculares muestran
conducción retrógrada a la aurícula, lo cual explica su mantenimiento por
largos períodos sin la interferencia de latidos sinusales.
De acuerdo con la imagen del QRS, el foco debe ser ubicado en
la region inferoapical del ventrículo izquierdo, en algun sector (profundo)de
la pared ventricular, alejado del endocardio, ya que no es una imagen típica
del bloqueo de rama derecha con hemibloqueo anterior. La falta de fuerzas
iniciales dirigidas hacia abajo (ausencias de ondas R iniciales en derivaciones
II, III y aVF) señala su origen muy proximo al epicardio. El comienzo lento del
QRS y su anchura sugieren un trayecto inicial del impulso alejado de la red de
Purkinje o del endocardio. Esto explicaría el fracaso de los intentos de
ablación . Esa imagen es diferente de la de las taquicardias fasciculares del
ventrículo izquierdo, sensibles al verapamilo.
En conclusión, todas las características de la taquicardia
ventricular sugieren un origen subepicárdico inferoapical en un foco compuesto
probablemente por células del tipo de respuesta lenta. Su automatismo,
superado por la frecuencia sinusal, explica la desaparición de la arritmia en
presencia de taquicardia sinusal.
Las odas T negativas de los latidos sinusales, en todas las
derivaciones en que los latidos ectópicos ventriculares son francamente
negativos, sugieren el mecanismo de modulación electrotónica de la onda T. No
obstante, su negatividad impresiona como "algo exagerada"De no existir
ningún componente primario miocárdico (imposible de descartar), ello podría
ser explicado por la marcada aberrancia de los complejos ventriculares.
La respuesta a los interrogantes que plantea el caso es
difícil de elaborar. Las dudas en cuanto a la etiopatogenia de la arritmia me
inducen a ser cauteloso en la conducta a seguir y me inclino a no permitirle
a la paciente realizar deportes competitivos de alto rendimiento. Es
imposible descartar la posibilidad de que frente a un estímulo intenso
adrenérgico se produzca una taquicardia ventricular sostenida o torsiones de
punta. La no inducción de taquicardias con isoproterenol podría utilizarse
como argumento en contra de esta posibilidad. No obstante, las condiciones
creadas por un esfuerzo violento pueden ser distintas.
Ningún tratamiento farmacológico podría ofrecer ventajas
adicionales a la restricción de la actividad física competitiva. Sin
embargo, con el objeto de establecer con más precisión el mecanismo de la
arritmia, sería útil efectuar una prueba farmacológica no invasiva ( si la
arritmia persiste con las mismas características) que permitiera poner de
manifiesto diferencias electrofarmacológicas del sustrato arritmogénico.
Recientemente se ha postulado en las 47 th
Scientific Sessions del American College of Cardiology que el tratamiento con
corticoides podría resultar beneficiosos en arritmias con similares
características, originadas en el ventrículo derecho. Si bien se trata de una
experiencia limitada, esta posibilidad podría ser tenida en cuenta.
Sería prudente mantener en observación a la paciente
durante un período de 30 a 60 días con el fin de evaluar posibles cambios
evolutivos, ya que la posibilidad de una miocarditis (a pesar de la
negativa de todos los estudios efectuados) no puede ser descartada
totalmente.
Dr. Pesce:
el futuro deportivo de esta joven
parece promisorio, lo que haría suponer que rerealizará cada vez
entrenamientos más rigurosos y competencias más estresantes.
Se trata de una arritmia compleja, detectada en una paciente
asintomática. Los ecorcardiogramas muestran estructuras y función cardíaca
normal. El ECG de alta resolución fué normal, al igual que la resonancia
magnética.
Durante el estudio electrofisiológico con protocolo
completo, para estudiar la vulnerabilidad, no se desencadenó TV sostenida.
Las ergometrías con respuesta normal evidenciaron que la
arritmia desaparece al alcanzar una frecuencia cardíaca de 130 latidos /minuto
(mientras que se observa un incremento durante el sueño) Todo parece mostrar
que no hay evidencia de enfermedad cardíaca, lo que hablaría de benignidad.
Sin embargo, no existe experiencia concreta en grandes grupos poblacionales,
acerca de la evolución de este proceso.
No se conoce si la administración de fármacos, que podría
mejorar el ECG , lo haría tambien sobre el sustrato arritmico. Por otra parte,
estaría permitido administrárselas desde el punto de vista competitivo?
Tampoco puedo responder, entonces, si es mejor tratarla o no.
En conclusión: denegaría el permiso para la alta
competencia. Observaría la evolución de la arritmia y chequearía
periódicamente la función ventricular, pués otra posibilidad evolutiva sería
que, tal como en la fibrilación auricular rápida y en la taquicardia
paroxística supraventricular incesante, pueda desarrollarse una
taquicardiomiopatía.
Dr. Suarez: la arritmia deriva de un foco
ectópico automático cercano al subepicardio (no existe onda r inicial) con
mecanismo parasistólico. En ocasiones existe reentrada en el sistema de
Purkinje. Se observa en los latidos sinusales, imagen de hemibloqueo posterior
izquierdo y ondas T negativas, cuya antiguedad sería conveniente conocer
(aunque parece no ser posible, ya que es el primer ECG que se registra).
Creo que existe una base orgánica. Pienso más en una
malformación que en una cardiopatía adquirida.
La primera pregunta no puede ser contestada sin las
siguientes evaluaciones: